¿Cuándo salen los dientes en bebés?

Ver cómo tu bebé empieza a mostrar sus primeros dientes es uno de esos momentos que quedan grabados en la memoria. Pero también es una etapa llena de dudas: ¿cuándo empezará a salir el primer diente? ¿Es normal que llore tanto? ¿Hay algo que puedas hacer para aliviarle?

En esta guía te explicamos todo lo que necesitas saber sobre la erupción dental en bebés: cuándo sucede, en qué orden, qué síntomas son normales y cuándo es el momento de consultar con un profesional.

¿A qué edad salen los primeros dientes en los bebés?

La erupción de los dientes de leche —llamados también dientes deciduos o temporales— suele comenzar entre los 4 y los 7 meses de vida. Sin embargo, cada bebé tiene su propio ritmo, y que tu hijo empiece un poco antes o un poco después no es motivo de preocupación.

Hay bebés que nacen ya con algún diente visible, conocidos como dientes natales, y otros que llegan a su primer cumpleaños sin haber mostrado ninguno. Ambos extremos pueden ser completamente normales, aunque siempre conviene comentarlo con el odontopediatra.

Lo que sí es importante tener claro es que el proceso completo de dentición primaria se extiende hasta los 2 o 3 años, momento en que el bebé habrá completado su primera dentadura de 20 dientes de leche.

Orden de salida de los dientes de leche

Los dientes no salen al azar. Existe un patrón más o menos establecido que sigue la mayoría de los bebés, aunque con variaciones individuales perfectamente normales.

Los incisivos centrales inferiores

Son casi siempre los primeros en aparecer. Suelen hacerlo entre los 6 y los 10 meses. Verás dos pequeños dientes en la parte central de la mandíbula inferior. Es el inicio del camino.

Los incisivos centrales superiores

Poco después, normalmente entre los 8 y los 12 meses, llegan los dos dientes frontales de arriba. Son los que dan esa sonrisa tan característica a los bebés de primer año.

Los incisivos laterales

A continuación salen los dientes a los lados de los incisivos centrales, tanto arriba como abajo. Esto suele ocurrir entre los 9 y los 16 meses, completando la primera fila visible de dientes.

Los primeros molares de leche

Aquí viene una de las fases más incómodas para el bebé. Los primeros molares son dientes más grandes y su erupción suele ser más dolorosa. Aparecen generalmente entre los 13 y los 19 meses, en la parte posterior de la boca.

Los caninos o colmillos

Los caninos, también llamados colmillos, ocupan el espacio entre los incisivos laterales y los primeros molares. Suelen salir entre los 16 y los 23 meses.

Los segundos molares de leche

Son los últimos en aparecer y cierran el proceso de dentición primaria. Suelen erupcionar entre los 23 y los 33 meses. Con ellos, tu hijo ya tiene su primera dentadura completa.

Síntomas más habituales durante la dentición

La salida de los dientes provoca una serie de síntomas en el bebé que conviene conocer para no confundirlos con otras patologías. Lo más frecuente que verás es un aumento de la salivación, que puede ser considerable, y una tendencia del bebé a morder todo lo que tenga a su alcance.

También es normal que el bebé muestre mayor irritabilidad, llanto y dificultades para dormir, especialmente en los días previos a que el diente perfore la encía. Las encías pueden verse enrojecidas e inflamadas en la zona donde va a salir el diente.

Algunos bebés presentan una ligera elevación de la temperatura corporal durante este proceso, aunque los expertos señalan que la dentición no causa fiebre alta. Si tu bebé tiene más de 38 °C, es importante descartar otras causas y consultar con el pediatra.

Lo que no deberías atribuir directamente a la dentición son síntomas como diarrea intensa, vómitos o fiebre alta. Esos signos merecen atención médica independientemente de si el bebé está dentando o no.

¿Cómo aliviar las molestias de la dentición?

Cuando tu bebé está incómodo por la salida de un diente, hay medidas que pueden ayudarle. El frío es un gran aliado: puedes ofrecerle un mordedor refrigerado (nunca congelado), que ayuda a calmar la inflamación de la encía de forma segura.

El masaje suave en la encía con un dedo limpio también puede proporcionar alivio momentáneo. Algunos bebés se calman simplemente con el contacto y la atención.

Respecto a los geles dentales de venta en farmacia, es fundamental consultar con el odontopediatra o el pediatra antes de usarlos, ya que no todos los productos son adecuados para todas las edades y algunos contienen sustancias que deben evitarse en bebés.

Lo que siempre recomendamos desde Marhuenda Dental es que cualquier duda sobre el manejo de los síntomas la consultes con un profesional. Cada bebé es diferente y lo que funciona para uno puede no ser adecuado para otro.

La higiene dental desde el primer diente

Este es uno de los puntos que más sorprende a los padres: la higiene dental debe empezar en cuanto sale el primer diente, aunque sea uno solo y aunque parezca innecesario.

Los dientes de leche pueden sufrir caries igual que los dientes permanentes. De hecho, la caries de biberón —causada por el contacto prolongado de los dientes con líquidos azucarados como la leche, los zumos o las infusiones endulzadas— es una de las patologías más frecuentes en la primera infancia y puede tener consecuencias importantes para el desarrollo de la dentición permanente.

Para limpiar los primeros dientes puedes usar un dedal de silicona o un cepillo de dientes de cabeza muy pequeña, sin pasta o con una cantidad mínima de pasta fluorada específica para su edad. El odontopediatra te indicará la concentración de flúor adecuada según la edad de tu hijo.

Si quieres saber más sobre cómo cuidar la boca de tu hijo en cada etapa, en nuestra sección de odontopediatría en Alicante encontrarás información detallada y puedes solicitar una primera visita adaptada a los más pequeños.

¿Cuándo caen los dientes de leche y llegan los definitivos?

Una vez completada la primera dentadura, el proceso no se detiene. Entre los 6 y los 7 años, aproximadamente, empiezan a caer los primeros dientes de leche para dejar paso a los dientes permanentes. Este proceso de cambio de dentición se extiende hasta los 12 o 13 años de media.

La secuencia de caída y erupción permanente también sigue un orden similar al de la dentición de leche: primero los incisivos centrales inferiores, luego los superiores, los laterales, los caninos y los molares. A esto se suman los primeros molares permanentes, que no sustituyen a ningún diente de leche sino que aparecen directamente detrás de los últimos molares temporales, también alrededor de los 6 años.

Es en esta etapa cuando el seguimiento ortodóncico cobra especial importancia. Si los dientes permanentes no erupcionen correctamente o aparecen problemas de espacio, una valoración temprana puede marcar una gran diferencia. En Marhuenda Dental contamos con un servicio de ortodoncia infantil en Alicante para acompañar a tu hijo en esta etapa con el seguimiento que necesita.

¿Qué pasa si los dientes tardan demasiado en salir?

Como hemos visto, existe un amplio rango de normalidad en el momento de la erupción. Sin embargo, hay situaciones en las que conviene consultar. Si tu bebé supera los 12 o 13 meses sin mostrar ningún diente, es recomendable hacer una valoración con el odontopediatra para descartar causas subyacentes.

El retraso en la erupción puede estar relacionado con factores hereditarios —si tú o tu pareja también dentasteis tarde, es probable que vuestro hijo haga lo mismo—, pero también puede deberse a dientes retenidos (que no consiguen perforar la encía por falta de espacio o por estar mal orientados), a alteraciones del desarrollo o, en casos poco frecuentes, a ciertas enfermedades sistémicas.

Una radiografía dental sencilla puede confirmar que los gérmenes dentales están presentes y bien posicionados, dando tranquilidad a los padres o detectando a tiempo cualquier anomalía que requiera atención.

La primera visita al dentista: cuándo y por qué

Muchos padres creen que la primera visita al dentista puede esperar hasta que el niño tenga varios años. Pero la recomendación de las principales asociaciones de odontopediatría es clara: la primera visita debería realizarse antes del primer cumpleaños o en cuanto aparezca el primer diente.

Esta visita temprana no tiene por qué ser un tratamiento. Es una revisión preventiva en la que el profesional evalúa el desarrollo de la boca, detecta posibles factores de riesgo de caries, orienta a los padres sobre higiene y alimentación, y familiariza al niño con el entorno de la clínica desde pequeño. Esto último tiene más importancia de la que parece: los niños que visitan al dentista desde pequeños desarrollan una relación mucho más positiva y sin miedo con los cuidados dentales.

Además, detectar a tiempo problemas como una frenillo corto, una maloclusión o el inicio de una caries permite actuar antes de que el problema se agrave. Recuerda que tratar una caries pequeña es mucho más sencillo —y menos traumático para el niño— que esperar a que afecte a la pulpa del diente.

Preguntas frecuentes sobre la salida de los dientes en bebés

¿Es normal que los dientes de mi bebé salgan en un orden diferente al habitual?

Sí, completamente. El orden que hemos descrito es el más frecuente, pero hay variaciones normales. Que un diente lateral salga antes que el central, por ejemplo, no suele indicar ningún problema. Lo importante es que los dientes vayan apareciendo de forma progresiva y que el bebé no presente síntomas que vayan más allá de los habituales. Si tienes dudas, una valoración con el odontopediatra despejará cualquier incertidumbre.

¿La dentición causa fiebre alta?

La dentición puede provocar una ligera elevación de la temperatura, pero no debería causar fiebre alta. Si tu bebé tiene más de 38 °C o la fiebre persiste más de un día, consulta con el pediatra para descartar otras causas como infecciones virales o bacterianas. No es conveniente atribuir la fiebre a los dientes y dejar pasar otros problemas que requieren atención.

¿Debo llevar a mi bebé al dentista aunque no tenga todos los dientes?

Sí. Como hemos explicado, la primera visita se recomienda antes del primer año de vida o al aparecer el primer diente. No hace falta esperar a tener la dentadura completa. De hecho, cuanto antes se establezca ese seguimiento, mejor. La prevención temprana es la mejor herramienta para garantizar una boca sana durante toda la infancia y la adolescencia.

¿Los dientes de leche importan si luego van a caerse?

Esta es una de las preguntas más frecuentes, y la respuesta es un rotundo sí. Los dientes de leche cumplen funciones fundamentales: sirven para masticar y alimentarse correctamente, influyen en el desarrollo del habla y el lenguaje, y —esto es muy importante— actúan como guías para los dientes permanentes. Si un diente de leche se pierde prematuramente por caries o trauma, puede alterar el espacio disponible para el diente definitivo y generar problemas de alineación que después requerirán tratamiento de ortodoncia en Alicante.

¿Qué hago si mi bebé tiene un diente que no termina de salir del todo?

A veces un diente puede parecer que se queda «atascado» y tarda semanas en terminar de perforar la encía. En la mayoría de los casos es un proceso normal que requiere paciencia. Sin embargo, si la encía aparece muy inflamada, de color azulado o el bebé muestra un dolor muy intenso de forma prolongada, es conveniente consultarlo con el odontopediatra. En algunos casos puede formarse un quiste de erupción, que generalmente se resuelve solo pero que el profesional debe valorar.

Recomendación del experto en salud dental

La dentición de tu bebé es uno de los primeros hitos de su salud oral, y cómo la gestiones en estos primeros años marcará las bases de su relación con la salud dental para toda la vida. No esperes a que aparezca un problema para llevarle al dentista: la visita preventiva temprana es la mejor inversión que puedes hacer por la boca de tu hijo. En Marhuenda Dental estamos acostumbrados a trabajar con los más pequeños en un entorno tranquilo y adaptado a ellos. Si tienes cualquier duda sobre el desarrollo dental de tu bebé o quieres hacer una primera revisión, pide cita con nuestro equipo y te acompañaremos en cada etapa del crecimiento de tu hijo.